TERAPIA FAMILIAR

Terapia Familiar

 

La terapia familiar aborda la intervención y el tratamiento de la familia en su conjunto. En las relaciones familiares pueden darse dificultades y problemas que, en ocasiones, requieren ser tratados con la ayuda de un terapeuta familiar.

La terapia familiar tiene como objetivo restablecer el equilibrio familiar creando relaciones funcionales siempre que hay conflictos, tensiones o problemas de comunicación en la familia pasando. Se trata a la familia en su conjunto, aunque sea uno de los miembros el que presente la sintomatología no se buscan culpables, ya que es un sistema no aislado y de influencia grupal por lo que todos pueden contribuir a la solución. Toda la familia puede crecer y desarrollarse saludablemente durante el transcurso de las sesiones.

Una sesión de terapia familiar por lo general dura 60-90 minutos, los intervalos entre sesiones son de una a varias semanas, según los problemas presentados, las necesidades de los miembros de la familia, la fase del tratamiento y otras variables. Las decisiones sobre estos asuntos se negocian en colaboración con los clientes y con los otros profesionales implicados.

Aunque es difícil de estimar y difiere ampliamente, la duración media del tratamiento en terapia familiar oscila entre la 6 a 20 sesiones. En ocasiones, se  propondrá a la familia alternar sesiones con todos los miembros, o con sólo unos miembros (o inclusive individuales), sin perder por ello la visión integral de todo el sistema familiar en su conjunto.

El terapeuta tiene en cuenta las demandas de todos los miembros, gestionando los patrones  de comunicación familiar y las conductas disfuncionales y a implementar cambios positivos en la forma de relacionarse unos con otros.

Estos son algunos ejemplos donde la terapia familiar puede ser de gran utilidad:

  • Dificultades de comunicación o de convivencia en la familia.
  • Separación o divorcio.
  • Problemas de conducta en niños y adolescentes.
  • Adicciones de un miembro de la familia que afecta a la armonía familiar.
  • Rivalidad o conflictos entre hermanos.

Al igual que las personas perfectas no existen, tampoco existe la familia ideal, pero sí podemos encontrar familias funcionales. Estas son algunas de sus características:

  • La comunicación es fluida y los miembros de la familia pueden expresar libremente sus emociones sin temor a ser castigados o a no ser aceptados.
  • Hay normas y reglas claras, pero flexibles.
  • Los miembros de la familia saben a qué atenerse y respetan los límites de los demás.
  • Se protege a sus miembros pero no se les sobreprotege.
  • Se fomenta el desarrollo y crecimiento de cada uno de sus miembros y se respetan sus diferencias.